viernes, 9 de mayo de 2008

FRANCISCO MIRÓ QUESADA: "EXPLOTACIÓN Y LIBERTAD"


FILOSOFEMAS

Explotación y libertad

Francisco Miró Quesada Cantuarias
El Comercio Online, 9 de mayo de 2008

Hace 122 años, el 1 de mayo de 1886, los obreros de Chicago organizaron una multitudinaria marcha contra la explotación laboral. Chicago era la segunda ciudad más importante de Estados Unidos, solo superada por Nueva York. La jornada impuesta por los empresarios era de 14 horas --la cual generalmente excedía las 18 horas-- pagándoles un salario miserable. Algo verdaderamente monstruoso si se tenía en cuenta que laboraban sin descanso, en pésimas condiciones laborales.

Pero los empresarios no cedieron. Entonces, los obreros decidieron hacer un paro mientras otros desfilaban por las calles. Los que iniciaron la huelga llegaban más o menos a 200.000, mientras que otros obtuvieron su ansiada jornada de trabajo de ocho horas. El paro no solo fue en Chicago sino en todo Estados Unidos. Pero quienes no obtuvieron el triunfo siguieron las movilizaciones el 2 y 3 de mayo. El día 4, se consiguió un permiso del alcalde Harrison para realizar un acto en el parque Haymarket. Mas, a pesar del permiso, 20.000 personas fueron reprimidas por 180 policías. Súbitamente un artefacto explosivo estalló en medio de las fuerzas policiales, ocasionando un muerto y varios heridos. Sin esperar que pasara más tiempo, estas dispararon contra la multitud, matando e hiriendo a un gran número de obreros. ¿Cuántos? Nunca se llegó a saber. Se declaró estado de sitio y cientos de trabajadores fueron torturados. Un año más tarde, en noviembre, cuatro líderes de los movimientos fueron ejecutados mientras otros fallecían en la cárcel, en oscuras circunstancias. Los protagonistas fueron Augusto Spies, de origen alemán, Michel Schwab, asimismo de origen alemán, Adolf Fisher, cuyos antecesores vinieron de Alemania, George Engel, migrante alemán, y Samuel Fielden --cuyos antecesores vinieron de Inglaterra-- quien fue condenado a cadena perpetua.

Muchos años han pasado desde aquellos terribles acontecimientos, y las cosas han cambiado por completo. Hoy día, los trabajadores reciben un sueldo que les permite vivir aunque aún hay mucha pobreza en el mundo. La tendencia actual en el mundo laboral de Estados Unidos y los países de la Unión Europea es su constante preocupación por la existencia de contratos laborales que garanticen la seguridad del trabajador, tiempo e intensidad de trabajo, salarios, salud y seguridad, diálogo social y participación de los trabajadores, y balance trabajo-familia. Sin la menor duda, el capitalismo se ha humanizado.

En nuestro país las cosas son diferentes. Los informes de la OIT señalan que Latinoamérica y el Caribe ingresaron al 2008 con un fuerte crecimiento económico, pero el progreso laboral logrado en la región es insuficiente pues persisten altos niveles de empleo informal, desprotección social y brechas laborales por sexo, edad y grupo étnico, y los derechos laborales no se cumplen efectivamente.

¿Qué debemos hacer? El Gobierno hace lo que puede y también muchos empresarios, pero el proceso es largo, debemos ser conscientes de que el primer paso para lograr el progreso en todos los niveles es mejorar el deplorable déficit en educación. Mientras no lo superemos, seguiremos en el estancamiento y la exclusión y nuestro país no podrá unirse de verdad para lograr un desarrollo pleno.

Pero el hecho es que todos los progresos alcanzados se deben a los que iniciaron la lucha por la reivindicación de los derechos de los trabajadores. Sus nombres nunca serán olvidados. Hoy día, los trabajadores son libres y lo seguirán siendo.

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