lunes, 13 de octubre de 2008

SAÚL PEÑA: "REFLEXIONES SOBRE LA CORRUPCIÓN"


Reflexiones sobre la corrupción

Saúl Peña K. (psiquiatra)

Se entiende por corrupción la acción de dañar, deteriorar, enfermar, pervertir, depravar y echar a perder, manipulativa y utilitariamente a alguien con propósitos malsanos, alterando y trastocando su identidad, propiciando, consciente y inconscientemente, su complicidad. Elimina los valores creativos de una ética legítima, auténtica, del uno, del otro, del ambiente y de la sociedad; contamina la cultura.

Al reflexionar sobre la corrupción me interesa develar lo oculto de ella, la interioridad penosa y lamentable de la falta de ética y la pérdida de valores. Todos los seres humanos tenemos potencialidades de corrupción: somos factibles de corromper o de que nos corrompan. Incido en lo potencial dado que, a pesar de su existencia, esto no necesariamente tiene que hacerse realidad.

Desde el punto de vista clínico existen dos instancias: el poder corromperse, reactiva o activamente en determinado momento (acto corrupto), aguda y transitoriamente, sin que la corrupción se haga crónica e irreversible. No involucra la totalidad de la identidad en la persona. El otro en que la persona no solamente se corrompe, sino que asume y encubre la corrupción en sí misma, tratando de corromper a otros (estructura corrupta). Quien corrompe pone en peligro la cultura, la ética y la integridad de su entorno social. En la sociedad corrupta se impone lo material a lo espiritual. Los corruptos, dándose cuenta o no, viven en una pobreza ética, afectiva y emocional, apropiándose de todo lo posible, incluyendo personas.

La corrupción tiene que ver con nuestra historia vincular primigenia, es decir con aspectos corruptógenos, maternos, paternos, de la pareja, familiares, educativos, laborales, sociales, culturales, religiosos, políticos, económicos, ideológicos, éticos, etcétera.

La ideología inconsciente se va desarrollando en nuestra interioridad, en nuestras primeras experiencias vitales en relación con nosotros mismos, con nuestros padres, con la otredad y con la sociedad. Básicamente, una ideología sustentada real y simbólicamente en la vida o una ideología de muerte, una psicopatía de valores. La transformación de la agresividad destructiva en creativa -Tánatos terapéutico- representa la liberación del hombre del eterno retorno de lo mismo.

Lo ético implica responsabilizarse por el destino de sí mismo y de los otros. El conflicto traduce una incompatibilidad entre estados o valores en un sistema social. Existe un punto de vista positivo del conflicto: como desafío intelectual y emocional y como una de las fuerzas más motivadoras de nuestra existencia, como causa y consecuencia de cambio, como un elemento necesario en la vida social y como aire para la vida humana.

La política marca significativamente las realidades psíquicas de quienes sufren colectiva e individualmente. Debería ser un mundo de valores y tradiciones compartidas al servicio del bien común.

No podemos llegar a generalizaciones ni a conclusiones absolutistas. Nuestra percepción de la realidad no va a ser neutral. Reconocer esto nos conduce a un intento de neutralidad posible aunque no ideal, indispensable para fundar el respeto de la otredad, para sentar las bases de una sociedad en la que los valores sean la libertad y el respeto por el otro.

Considero que la psicopatología política y social es mucho más severa y trascendente que la individual. La mejor comprensión de la naturaleza humana, de sus motivaciones y la aceptación de que existen procesos mentales inconscientes que se manifiestan en la vida cotidiana sería un aporte al estudio del pensamiento político.

viernes, 10 de octubre de 2008

RAFO LEÓN: "DE IMPLANTES E HILOS RUSOS"


MAL DE MUCHOS

De implantes e hilos rusos

Rafo León

A veces voy a inauguraciones de arte y cosas así, o a matrimonios para que la parentela no se resienta. Cada vez me impresiona más en esos escenarios lo birmanos que nos hemos vuelto, o mejor, lo sudesteasiáticos en que se han transformado limeñas y limeños, gracias a los avances de las ciencias médicas de la estética, léase estiradas de cara, prótesis varias e inyecciones para eliminar del rostro las huellas de lo inevitable. Y menciono lo del Asia porque gracias a los jalones de pellejo, todos los limeños y sobre todo, las limeñas, adquieren una fisonomía achinada, de pómulo elevado y boca golosa, que a uno lo remite de inmediato a las pulposas adolescentes que he visto paseando por los mercados callejeros de Pingyao, solo que con cuarenta años más encima y las hijas estudiando en el Sansil. Me dicen que el tema da para tratados de varios tomos. Que hay lifting mini para muchachitas desde los 15 años, que se comienzan a estirar de a pocos para que el cambio no sea tan brusco y puedan llegar a los setenta como si la Venus de Botticelli se hubiera bajado del cuadro para ir a la peluquería. Parece que hay una cosa llamada hilos rusos, que como el nombre indica, son unos hilos hechos en Rusia para que el jalón no tenga ningún bajón repentino que le deje a la usuaria el cuello como el moco del pavo. Los hilos se introducen debajo de la piel y templan la epidermis como si fuera una carpa de circo armada con torniquete. Hay, desde luego, los célebres bótox, que sin necesidad de cirugía alguna, llenan el espacio entre arruga y hueso de modo que luego de haber tenido el ceño como sobaco de elefante, el limeño (a) queda hecho una manzana transgénica, sin la menor imperfección ni el menos perceptible surco.

Los implantes son otra historia, y revisten un carácter verdaderamente sociológico. Es que no es lo mismo que Daysi Ontaneda o Paco Ferrer se pongan 'derrière' con aceite de avión, a que Maricucha se aumente la colita con costales de silicona. En el primer caso la cosa aparece en la portada de "Ajá" con detalles minuciosos y declaraciones de la implantada (o); mientras que lo de Maricucha no lo sabe nadie, y si lo saben, se guarda el secreto como quien cierra una tumba, porque en estos temas ningún limeño (a) de hoy tiene licencia para escupir al cielo: todo el mundo se hace su arreglado con esas bolsas de químico que según dicen, dentro de un avión volando si hay despresurización repentina, las tetas y el poto pueden empezar a inflarse como globos aerostáticos hasta reventar, como dicen que le pasó a Carole Lombard, pero claro, hace más de cincuenta años cuando lo que se metían era agua destilada con levadura.

¿Y qué decir del famoso clip para reducir el estómago? Yo no sabía nada de eso hasta que una amiga me contó que su amiga, que se ha puesto la banda, como la llaman, iba a tomarse unas vacaciones en París y segura de no poder resistir las tentaciones de la célebre culinaria francesa, antes de partir su tarea era ir donde su médico para que le afloje el aparato y pueda clavarse todos los magrets de pato en salsa de arándanos que le puedan entrar. Ya de vuelta en Lima se haría ajustar la banda otra vez, hasta que su estómago quede como un perfecto reloj de arena. El principio de esta intervención es muy simple: en la mitad del estómago se coloca un anillo plástico relleno de líquido, que divide al órgano en dos partes, igualito a una clepsidra. De esta manera, los alimentos llenan rápidamente el primer compartimento, produciéndole a la limeña (o) una inmediata sensación de saciedad ("ay, ya no me entra ni un alfiler", como si los alfileres se comieran). Bueno, pero si se quieren ir a París a embutirse como cosacos, el médico simplemente reduce líquido en la banda para que tense menos, y "a comerrrr", como decía Miguelito Barraza, que la vida es una sola.

Este asunto del dominio del cuerpo contra las consecuencias de los años, del desorden alimenticio y de la falta de voluntad, no debe ser mirado con moralismo porque nada de malo tiene manipular la propia vida según el espejo de la mirada ajena. Pero no puedo dejar de reseñar que limeños y limeñas, gracias a implantes, hilos rusos, minilifting y bótox, están formando una nueva etnia dentro de la capital, la de los mongólicos limeños (as), que se achinan, y quedan como limeños recién nacidos en Manila, tersos hasta la muerte, que los agarrará preciosos a la hora de meterse al inevitable cajón.

miércoles, 8 de octubre de 2008

FRANCISCO MIRÓ QUESADA: "EL HÉROE"


FILOSOFEMAS

El héroe

Francisco Miró Quesada Cantuarias
El Comercio Online, 8 de octubre de 2008

En la época de Mao Tse Tung --o según la verdadera pronunciación china Mao Dse-Dung--, en un colegio el maestro preguntó a la clase: ¿Qué es un héroe? Un alumno respondió: "Héroe es el que no tiene miedo". Pero otro dijo: "Héroe es alguien que tiene miedo, pero es capaz de vencerlo". Al día siguiente, el segundo desapareció de la clase, por la sencilla razón de que en el "Libro rojo" de Mao se definía al héroe como el hombre que no tiene miedo. Este hecho que asombra a un hombre libre y con espíritu democrático, nos muestra que las definiciones hechas por los dictadores no son de confiar.

Héroe viene de la palabra griega 'eros', que tuvo muchos significados. En tiempos de la guerra de Troya, tenía el significado de 'semidios'. Pero en tiempos de la gran filosofía helénica, se utilizaba en sentido diferente, más cercano del que se utiliza en la actualidad. Así Platón lo emplea en "La República" y Aristóteles en su "Retórica".

Desde hace ya mucho tiempo, en la civilización occidental se utiliza el vocablo 'héroe' para distinguir al hombre que es capaz de sacrificarse por la patria. Y la mayoría de las personas estarían de acuerdo en que héroe es un hombre sin miedo, o capaz de vencer el miedo.

Pero tratemos de ahondar más el concepto de héroe y determinar sus rasgos distintivos. Me parece que tiene dos componentes principales: un valor que sobrepasa, de lejos, el coraje del hombre valiente pero no heroico y un profundo espíritu de sacrificio.

El concepto de 'héroe' y el de 'heroína' (pues hay mujeres heroicas) se aplica en diversos casos. El más común es el que concierne a las acciones militares. El héroe es el que muere conscientemente en defensa de la patria que ha sido atacada por otro país, o que ha sido puesta en peligro, por algún movimiento separatista que pretende desmembrar el territorio nacional.

Pero hay héroes (y heroínas) que no son militares. Un misionero que es asesinado en lejanas tierras donde ha ido a predicar su religión y se enfrenta a todos los peligros es, sin duda, un héroe. Lo mismo una mujer que se aferra a su religión, porque hay fanáticos o esbirros que le exigen renunciar a ella. Durante el Imperio Romano hubo varios casos es este hecho abominable.

Tenemos héroes en el campo del derecho que son capaces de dar la vida por oponerse a una injusticia. Como vemos, el campo en el que puede manifestarse el heroísmo es muy amplio. Puede hablarse hasta del héroe literario, que muere por escribir contra un dictador sanguinario. Para hacerlo, ha tenido una clara conciencia del peligro que corría, y un coraje a toda prueba.

Por último, se puede hablar del heroísmo artístico. Porque hay artistas que saben que pintar o esculpir algo que está estrictamente prohibido por el régimen tiránico pone en peligro sus vidas. Y lo mismo sucede con la música. Hay músicas prohibidas por el tirano de turno y, quien la escribe, corre el riesgo de ser asesinado. No he encontrado casos concretos sobre la música. Pero durante el gobierno opresivo del régimen estalinista, algunos artistas plásticos que realizaron esculturas que no eran del gusto del tirano fueron castigados.

Regresando al principio del presente escrito, nos hacemos la ilusión de que nuestra definición del heroísmo es correcta. "Héroe es una persona cuyo coraje sobrepasa el de cualquier hombre valiente, y que tiene un espíritu de sacrificio de un nivel superior a las personas comunes, algunas de las cuales, son capaces de sacrificarse, pero que jamás pueden exceder un límite. Solo es capaz de hacerlo el verdadero héroe"

Por eso todos reconocemos las virtudes heroicas de Miguel Grau Seminario.

viernes, 3 de octubre de 2008

FRANCISCO MIRÓ QUESADA: "¿DÓNDE ESTÁ LA CONCIENCIA?


FILOSOFEMAS

¿Dónde está la conciencia?

Francisco Miró Quesada Cantuarias
El Comercio Online, 3 de octubre de 2008

¿En el cerebro? Indudablemente, sin cerebro no podríamos tener conciencia porque no seríamos conscientes de nada. Pero la conciencia no parece poder ubicarse. Nos da la impresión de no estar en ninguna parte. Lo único que sabemos es que es nuestra. O mejor que tenemos autoconciencia. Es decir conciencia de nosotros mismos, que sabemos que es nuestra y que nos diferencia de todos los demás seres que existen en el universo.

También, está comprobado científicamente que los animales superiores tienen sin duda conciencia de sí mismos. Pueden ver, oír, olfatear, degustar. Un perro ve las cosas pero no sabe que es un ser único distinto de todos los demás. Cuando ve otro perro, por lo general, le gruñe y, ciertas razas de perro, se abalanzan unos sobre otros y comienzan una feroz pelea. Un perro no puede tolerar que otro invada lo que él considera su territorio. Solo el hábito le permite compartirlo. El hábito que condiciona de manera increíble el comportamiento, tanto humano como animal.

Se han efectuado experimentos sobre la conciencia y analizado, aplicando el método científico, los fenómenos de pérdida de conciencia, como el desvanecimiento, la epilepsia y la producida por algún accidente. Las descripciones de la diferencia entre una y otra son correctas. Pero en nada resuelven el problema de saber cómo se produce la conciencia.

Al hablar de la conciencia caemos en cuenta que no se puede hablar solamente de una. Hay varios tipos de conciencia, como la conciencia intelectual, la conciencia moral, y la conciencia jurídica. La primera consiste en que nos damos cuenta que estamos pensando, o imaginando. La segunda nos hace ver que nuestras acciones, y las de nuestros semejantes, son buenas o malas. La tercera nos permite juzgar si un juicio está bien o mal llevado, si es justo o injusto.

Han estudiado los fenómenos en que se modifica la conciencia. Uno de los más importantes ha sido el estudio del sueño. Porque en el sueño nuestra conciencia funciona de manera diferente que durante la vigilia. En el año 1968, Rechschaffen y Kales presentaron un detallado estudio sobre los diferentes tipos de sueño. Según los mencionados autores el sueño se divide en dos etapas. En la primera, hay movimientos oculares rápidos. En la segunda, en cambio, dichos movimientos no son rápidos. Y también se nota que el movimiento de los ojos, no es aleatorio sino que sigue reglas bien determinadas. A veces, con frecuencia, cuando el sueño recién se inicia se producen contracciones musculares en las extremidades o en todo el cuerpo. Otro fenómeno es que al cabo de aproximadamente noventa minutos de iniciado el sueño, los movimientos oculares se tornan rápidos, lo que significa que la persona está soñando.

El sueño, según estudios experimentales, tiene cuatro fases. En la primera el sueño es ligero, todavía percibimos algunos movimientos de nuestro cuerpo. En la segunda fase el sueño comienza a ser parcialmente reparador. En la tercera, el sueño es profundo y en la cuarta es completamente reparador.

El sueño tiene un trastorno: el insomnio, que es la incapacidad de dormir. Pero el hecho es que, a pesar de las numerosas investigaciones realizadas sobre el sueño, no se ha avanzado nada en saber qué es la conciencia. Esta sigue siendo un misterio insondable.