domingo, 27 de febrero de 2011

MARIO VARGAS LLOSA: "VIAJE A LAS FUENTES"

PIEDRA DE TOQUE

Viaje a las fuentes

Mario Vargas Llosa (*)
El Comercio Online, 27 de febrero de 2011

La civilización más antigua de América floreció hace unos cuatro mil o cinco mil años y ha dejado unos testimonios impresionantes de su complejidad y poderío a unos doscientos kilómetros al norte de Lima. Nunca sabremos cómo la llamaban y se llamaban entre sí sus pobladores, pues el nombre con que ahora se la conoce –Caral– apareció seguramente en la región muchos siglos después de que aquella notable sociedad se hubiera extinguido tan brusca y misteriosamente, como ocurrió en América Central con la civilización maya.

Cuando la arqueóloga Ruth Shady Solís llegó hasta aquí, en 1993, y se instaló a vivir en una carpa para iniciar sus investigaciones, esta gigantesca explanada salpicada de colinas (que en verdad eran adoratorios y templos) y cercada por los contrafuertes color tierra de las estribaciones de la Cordillera de los Andes debía parecer un paisaje lunar. Imponente y bellísimo, eso sí, con su profundo silencio, su soledad, sus piedras milenarias y la miríada de estrellas chisporroteantes iluminando las noches despejadas. Durante mucho tiempo, sus únicos compañeros fueron los zorros, las lagartijas y alguna que otra culebra del desierto.

viernes, 25 de febrero de 2011

FRANCISCO MIRÓ QUESADA: "WIKILEAKS: ¿ES BUENO? ¿ES MALO?"

FILOSOFEMAS


Francisco Miró Quesada Cantuarias
El Comercio Online, 25 de febrero de 2011

Wikileaks ha producido un efecto inmenso en el mundo. En forma increíble el australiano Julian Assange, su autor, ha sido capaz de conseguir información clasificada que las embajadas de EE.UU. transmitían a su Gobierno pero no querían que el país en el cual estaban acreditadas se enterase. Sin embargo, Wikileaks ha hecho que las altas autoridades de cada país se enteren.

Lo grave de Wikileaks (en adelante W) es que una cosa era lo que el embajador les decía a quienes conversaban con él o iban en busca de información y otra cosa muy diferente era lo que realmente transmitía a su respectivo gobierno.

Esto es lo que ha sucedido con el Perú y con otros países en varias partes del mundo. La revelación de W ha producido indignación en algunos jefes de partidos políticos, pero el presidente Alan García no ha considerado el hecho como algo ofensivo. Me parece que ha hecho muy bien, pues ha evitado un incidente desagradable con el Gobierno de Estados Unidos.

LEONARDO BOFF: "TEÓLOGO: UN SER CASI IMPOSIBLE"

Teólogo: un ser casi imposible

Leonardo Boff
Portal Servicios Koinonia, 25 de febrero de 2011

A mucha gente le extraña que siendo teólogo y filósofo de formación me meta en asuntos ajenos a estas disciplinas como la ecología, la política, el calentamiento global y otros.

Yo siempre respondo: hago teología pura, pero me ocupo también de otros temas justamente porque soy teólogo. La tarea del teólogo, ya lo enseñaba el mayor de todos, Tomás de Aquino, en la primera cuestión de la Summa Teológica es estudiar a Dios y su revelación, y después todas las demás cosas «a la luz de Dios» (sub ratione Dei), pues Él es el principio y el fin de todo.

Por lo tanto, corresponde a la teología ocuparse también de otras cosas que no son Dios, pero haciéndolo «a la luz de Dios».

domingo, 13 de febrero de 2011

MARIO VARGAS LLOSA: "LA LIBERTAD Y LOS ÁRABES"

PIEDRA DE TOQUE

La libertad y los árabes

Mario Vargas Llosa (*)
El Comercio Online, 13 de febrero de 2011

El movimiento popular que ha sacudido a países como Túnez, Egipto, Yemen y cuyas réplicas han llegado hasta Argelia, Marruecos y Jordania es el más rotundo desmentido a quienes, como Thomas Carlyle, creen que “La historia del mundo es la biografía de los grandes hombres”. Ningún caudillo, grupo o partido político puede atribuirse ese sísmico levantamiento social que ha decapitado ya las satrapías tunecina de Ben Ali y la egipcia de Hosni Mubarak, tiene al borde del desplome a la yemení de Ali Abdalá Saleh y provoca escalofríos en los gobiernos de los países donde la onda convulsiva ha llegado más débilmente como Siria, Jordania, Argelia, Marruecos y Arabia Saudí.

Es obvio que nadie podía prever lo que ha ocurrido en las sociedades autoritarias árabes y que el mundo entero y, en especial, los analistas, la prensa, las cancillerías y ‘think tanks’ políticos occidentales se han visto tan sorprendidos por la explosión sociopolítica árabe como lo estuvieron con la caída del muro de Berlín y la desintegración de la Unión Soviética y sus satélites. No es arbitrario acercar ambos acontecimientos: los dos tienen una trascendencia semejante para las respectivas regiones y lanzan precipitaciones y secuelas políticas para el resto del mundo. ¿Qué mejor prueba que la historia no está escrita y que ella puede tomar de pronto direcciones imprevistas que escapan a todas las teorías que pretenden sujetarla dentro de cauces lógicos?