Mostrando las entradas con la etiqueta EL DOMINICAL. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta EL DOMINICAL. Mostrar todas las entradas

domingo, 27 de diciembre de 2009

JORGE PAREDES: "UN MILLÓN DE AMIGOS" [SOBRE LAS REDES SOCIALES]


INTERNET
[Las causas del "boom" de las redes sociales]

por Jorge Paredes
S
uplemento El Dominical de "El Comercio", 27 de diciembre de 2009

_________________________________________________________________

El "boom" de la década. Si el siglo XX trajo la comunicación de masas, la
pri
mera década del nuevo siglo nos impuso el Facebook. Las redes sociales
han cambiado para siempre la forma de relacionarnos con los demás

________________________________________________________________

Un buen día, a principios de esta década, un correo electrónico apareció inesperadamente en nuestra bandeja de entrada con un pedido algo extraño. Alguien se había agregado a una lista de amigos y nos invitaba a formar parte de ella. Un breve cuestionario y listo, ya estábamos inmersos —en ese momento ni lo sospechábamos— en la gran revolución del nuevo siglo: las redes sociales.

Para algunos es el invento perfecto: un instrumento de márketing personal que nos permite hacer amigos en cualquier rincón del mundo, buscar pareja, compartir fotos, enviar y ver videos, hacer negocios, realizar campañas publicitarias, formar grupos de interés, participar en campañas sociales, intercambiar mensajes y un largo etcétera. Para otros, es la exacerbación del exhibicionismo humano. Una vitrina para exhibir la intimidad ante cientos, miles de amigos, aunque, paradójicamente, estemos solos detrás de una pantalla.

Inicio
El despegue se produjo el 2003. Ese año apareció MySpace, un sitio que los adolescentes adoptaron de inmediato, un lugar que les permitía personalizar páginas, colgar fotos, descargar música, una maravilla tecnológica que fue atrayendo como una marea entusiasta a otros grupos demográficos. Después llegó Hi5 y vino el “boom” en América Latina: México y Sudamérica se colgaron del sitio para buscar amigos, pactar citas amorosas, mostrar decenas de fotos y agregar aplicaciones para música y videos.

Hi5 era el rey hasta que llegó Facebook. La página fue creada en el 2004 por un estudiante de la Universidad de Harvard, Mark Zuckerberg, como una red cerrada entre universitarios estadounidenses. Pero en Internet todo se populariza y Facebook no fue la excepción: en el 2006 salió de los campus virtuales y se expandió por el mundo.

Ese año llegó a los 64 millones de usuarios, en el 2008 llegó a los 90 millones y ahora, extendida ya a todos los usuarios de Internet, integra a casi 350 millones de personas alrededor del globo, y puede ser vista en 22 idiomas diferentes. Se dice que si Facebook fuera un país, sería más grande que Brasil y que Rusia. Y sus usuarios aumentan cada día por eso es difícil establecer cifras definitivas.

Mi perfil
¿Qué hace de Facebook algo tan atractivo o, como dirían algunos, adictivo? Las redes sociales, nacidas bajo el signo de la Web 2.0, permiten a la gente interactuar (neologismo de moda en estos tiempos); es decir, cada usuario o cadena de amigos se puede apropiar del sitio de acuerdo a sus intereses, gustos y necesidades particulares. Crea su propio perfil. Muchos cambian su información personal a cada momento, bajo la sugestiva e invasiva pregunta de “¿qué estas pensando?”

Esto es posible porque estas redes funcionan a partir de códigos abiertos (open source), es decir cualquier programador puede conocerlos y desarrollar nuevas aplicaciones para enriquecer el sitio. De hecho existen en Facebook unas veinte mil aplicaciones creadas por los usuarios.

Las más empleadas son el SuperWall, el FunWall y el Top Friends, cada uno con más de dos millones de usuarios diarios.

Un mundo feliz
Pero más allá de los encantos y acechos de la tecnología, las redes sociales aportan mucho más al ciudadano del nuevo siglo, formado en la era digital, en esa sociedad cada vez más individual y fragmentada que como contraparte tiene la ilusión de estar felizmente comunicada o reunida en una red de alcance planetario, donde virtualmente todos somos iguales.

“¿Por qué preferimos manejar nuestras relaciones sociales mediante mensajes textuales, correos electrónicos y juegos de Internet, en lugar de salir y encontrarnos con el mundo real?”, se pregunta Michael Laitman, filósofo y máster en cibernética del Instituto ARI, en Israel. Y acto seguido dice: “¿Será que Facebook responde a una verdadera necesidad social o es simplemente otra forma fácil de escapar de la realidad a un mundo ficticio, donde uno pueda tener decenas o incluso centenares de amigos, un mundo más bello, de entretenimiento, donde las fotografías que presento son retocadas y sin defectos, un mundo donde no hay (por el momento) conflictos sociales?

Según Laitman, al ser humano le fascina alimentar su ego, por eso nos complace mostrarle al mundo cuán bellos, capaces e inteligentes somos, aunque para ello debamos retocar las fotografías, poner algunas donde nos vemos más jóvenes, hacer más interesantes nuestros datos personales o maquillar nuestro perfil. En la búsqueda de la popularidad todo vale, hasta la impostura.

Si algo alientan las redes sociales es el triunfo de la apariencia y de la simulación, algo que no desentona con la cultura del espectáculo que se impone en estos tiempos. Un espacio en Facebook o en MySpace o en Twitter no nos muestra a los demás como somos, sino nos permite algo más placentero y seductor: nos otorga el poder de decirles a todos cómo queremos ser.


domingo, 11 de octubre de 2009

TEOBALDO LLOSA: "¿MONSTRUOS O HUMANOS?"


¿Monstruos o humanos?

por Teobaldo Llosa (médico psiquiatra)
Suplemento El Dominical de "El Comercio", 11 de octubre de 2009


elcomercio.pe/impresa/notas/monstruos-humanos/20091011/353361
_____________________________________________________________________

Las atrocidades que un ser humano es capaz de perpetrar pone
sobre el tapete el polémico tema de la psicocirugía
y el tratamiento mediático
de los últimos sucesos vinculados a las personalidades anormales

_____________________________________________________________________


Las noticias tratan, en su mayoría, de temas delincuenciales: crímenes, robos, violaciones, secuestros, estafas, cinismo político, incesto, alcoholismo, drogadicción, pedofilia, suicidios. Una lista interminable que convierten a los medios en una especie de fiscalía social. Informan, analizan, describen, juzgan y muchas veces sentencian. Algunos, sensacionalistas, deforman las noticias para exacerbar el morbo, cometiendo excesos con consecuencias fatales.


El hombre de Chosica
Uno de esos casos es el de Rafael Castañeda Saco Vértiz, el fallecido director del centro de rehabilitación Creo en ti, buscado por la policía tras divulgarse que sometía a violaciones y torturas a los internos. Todo indica que asesinó a su madre y luego se suicidó. Hechos que antes de ser comprobados fueron divulgados. ¿Qué ocurrió? ¿El suicidio y el crimen eran la solución para este problema de conducta con repercusiones sociales? ¿Era Castañeda incorregible al punto de que la única alternativa era la muerte? ¿Merecía ser perseguido y acorralado como un animal? ¿No era una persona, un hijo, un hermano, un amigo, aparte de ser un adicto? Se trata de una víctima de un problema que está adquiriendo dimensiones epidémicas: las enfermedades mentales. Según la Organización Mundial de la Salud para el 2020 los desórdenes mentales serán la segunda causa de mortalidad y discapacidad en el planeta.

Los antisociales
Antiguamente, esas conductas eran calificadas como degeneradas, luego como psicopatías y después como sociopatías. Hoy se las llama personalidades con desorden antisocial. Se atenuó el calificativo para personas que eran vistas como criminales o drogadictos incorregibles. El psiquiatra Kurt Schneider los calificó así: personalidades psicopáticas constitucionales, incorregibles, sin capacidad de aprender de las experiencias y con conductas antisociales. No se consideraban enfermos mentales, pese a que sus manifestaciones eran de psicóticos violentos. Hoy los estudios genéticos demuestran que la agresividad intensa puede heredarse, así como la tendencia al alcoholismo y otras enfermedades mentales.

Vida y no muerte
Existen alternativas mejores que la muerte. Hace 25 años propusimos y realizamos operaciones cerebrales en adictos a pasta básica de cocaína, con conductas sociopáticas, irrecuparables con los tratamientos vigentes de aquella época.

La noticia salió en primera página de este diario y originó gran controversia internacional y casi pierdo el título. En “Le Monde”, de París, me tildaron de ser el “Mengele peruano”.

Cuando el consumo de crac se convirtió en epidemia en Estados Unidos, recibí una beca de donde tan severamente me habían criticado. Esto fue luego de presentar un estudio, en el Congreso Mundial de Psiquiatría (Viena, 1983), que demostró que ningún operado había quedado psíquica ni neurológicamente disminuido.

El grupo de Jacques Cousteau filmó una operación, entrevistó a algunos operados y fue testigo de su recuperación.

Ningún “monstruo”
Imagino cómo se habrá sentido la madre de Castañeda al ver a su hijo perseguido. También imagino a los padres de los adictos que, por su enfermedad y conducta, estaban internados en ese centro. Ese es lamentablemente el mundo de las drogas, donde eso y más puede ocurrir.

Se trata de un verdadero problema de salud pública y así debe ser abordado. Nadie tiene derecho de llamar “monstruo” a un enfermo. Lo escribo sin tapujos: “creo que la prensa ha instigado este suicido y este crimen, si es que lo hubo”. No fue la bala pero sí el gatillo. Hay personas que han matado a miles y gozan de beneficios y libertades (y las ONG de derechos humanos las defienden).

Las personalidades con conductas antisociales, sus familiares y sus víctimas también tienen derechos humanos, pero derechos de vivos y no de muertos. Es momento de revisar las leyes y en vez de perseguir despiadadamente a personas con conductas anormales crónicas, se deberían hacer juntas con expertos calificados para darles una alternativa más allá de la cárcel, de las comunidades terapéuticas y de los cementerios.

GRAN ABSURDO
Algunas comunidades terapeúticas son meros centros que negocian con la desesperación de las familias de los adictos. No hay control, regulación ni profesionales calificados. A esto hay que sumar leyes inadecuadas que permiten que personas como Rafael Castañeda -un adicto y como tal un enfermo- dirijan centros de rehabilitación. ¡Qué absurdo!

domingo, 6 de setiembre de 2009

ENTREVISTA A CARLOS LÓPEZ BELTRÁN: "EL CREACIONISMO ES UNA GRAN CHAPUZA"


"El creacionismo es una gran chapuza"

Entrevista a Carlos López Beltrán

por Pablo Quintanilla

(Suplemento El Dominical de "El Comercio", 6 de septiembre de 2009)

Filosofía y evolución. Especializado en el estudio de las ciencias de la vida, el filósofo Carlos López Beltrán (Veracruz, 1957) explica por qué la Teoría de la Selección Natural es un modelo para muchas disciplinas científicas.

El tema de la evolución planteado por Darwin transformó el pensamiento. ¿Cuánto de lo planteado por Darwin tiene vigencia 150 años después de la publicación del “Origen de las especies”?
La vigencia de los planteamientos científicos no es como la de los productos del supermercado, algo de todo o nada. Los esquemas teóricos que Darwin desarrolló para dar cuenta de la historia de la vida sobre la Tierra, y sus complejas características, no solo son vigentes en la actualidad sino que han demostrado ser de una enorme utilidad para comprender muchos otros fenómenos de evolución de sistemas complejos. La Teoría de la Selección Natural es una pieza maestra del razonamiento científico precisamente porque incorpora a la comprensión naturalista de la vida y todas sus características, incluida el cerebro humano y sus funciones más sofisticadas, solamente causas naturales y procesos verosímiles de acumulación “direccional” del cambio, sin apelar a entelequias ni a intervenciones sobrenaturales.

Los avances en la biología molecular nos están llevando a la comprensión y prevención de muchas enfermedades de las que antes conocíamos poco. ¿Cuán cerca estamos, por ejemplo, de vencer males como el cáncer?
Al cáncer ya le hemos ganado algunas batallas. Hoy sobreviven muchos más pacientes de esta enfermedad que hace unas décadas. El conocimiento cada vez más hondo de los mecanismos y las causas detonantes de esta enfermedad hará que la cosa siga a mejor. Desgraciadamente mucho de lo que ocasiona o detona los cánceres tiene también que ver con los modos de vida, algunos de los cuales por razones diversas no hemos podido o no estamos dispuestos a cambiar. El darwinismo es también una herramienta teórica muy útil en la medicina, últimamente se ha modelado, por ejemplo, la evolución de los virus como la influenza AH1N1 con alta precisión, lo cual permite anticipar riesgos.

En los últimos tiempos tomó fuerza un fenómeno conocido como creacionismo en contraposición de las teorías evolutivas. ¿Qué opina al respecto?
El creacionismo es una gran chapuza. Sobrevive de querer explotar las incertidumbres de todo conocimiento racional y razonable del mundo y querer hacer pasar creencias injustificables racionalmente como válidas en el terreno de la ciencia. Las emociones y los deseos de que el mundo sea como queremos que sea (o como nos enseñó la abuelita) juegan un papel más fuerte que el uso razonable de la sesera. Es éticamente despreciable el confundir a las mayorías relativamente poco informadas y educadas con falacias de esa índole. Desgraciadamente hay muchos intereses en juego y los argumentos más sensatos y mejor apoyados por la ciencia no suelen convencer a todo mundo por ellos solos, en parte, debido a las deficiencias educativas de muchos países, incluyendo Estados Unidos.
Sobre el encuentro "200 años con Darwin"

El más importante encuentro, realizado en el Perú, de reflexión sobre la obra de Darwin, en los diferentes ámbitos de la cultura, está siendo organizado por el Centro Cultural Peruano Británico, la Pontificia Universidad Católica del Perú, y “Mente y Lenguaje. Grupo Interdisciplinario de Investigación”. Del 1º al 17 de septiembre, 28 especialistas de 14 disciplinas diferentes (varios de los cuales participan en este especial de El Dominical) vienen debatiendo la relevancia de Darwin en especialidades como antropología, genética, historia, filosofía, lingüística, psicoanálisis, psicología, paleontología, sociología y teología.

Las mesas de divulgación se vienen realizando de 7 a 9 de la noche en el Auditorio del Centro Cultural Peruano Británico, los días 1, 2, 3, 8, 9, 10 y 15 de setiembre. El 16 y 17 tendrán lugar, a la misma hora y en el mismo auditorio, dos conferencias magistrales: Carlos López Beltrán hablará sobre “Los límites del darwinismo” y Diana Pérez expondrá sobre “Descartes, Darwin y la filosofía de la mente”. Las mesas de discusión tendrán lugar en el Auditorio de Humanidades de la Universidad Católica, los días 15, 16 y 17 de setiembre, a las 12m., teniendo como temas la influencia de Darwin en la lingüística, la filosofía y la ciencia. La asistencia a todas las actividades es libre, pero comenzarán con puntualidad británica. Para ver el programa completo se puede entrar a: www.pucp.edu.pe/cef y www.britanico.edu.pe

domingo, 9 de agosto de 2009

ENRIQUE SÁNCHEZ HERNANI: "GENIOS DE ATAR"


Genios de atar
[Inteligencia y locura]

por Enrique Sánchez Hernani (escritor y poeta)
Suplemento El Dominical de "El Comercio", 9 de agosto de 2009


www.elcomercio.com.pe/impresa/notas/genios-atar/20090809/325207

_____________________________________________________________________

¿Son un abismo las inteligencias profundas? No son pocos los
creadores que se desentienden del mundo y escapan del rasero común
de los mortales. Van desde la soledad absoluta h
asta la excentricidad,
y muchas veces se les ha calificado de "locos"

_____________________________________________________________________


Una tarde de enero de 1947, Antonin Artaud (1896-1948), uno de los poetas galos más extravagantes, salió en estado de exaltación de la muestra de Vincent van Gogh realizada en el Museo de L’Orangerie, Paris. Los cuadros llameantes y de pinceladas enérgicas conmocionaron al poeta. Inmediatamente fue a casa de un amigo que le aconsejó escribir sobre el genial pintor holandés. Artaud respondió: “Muy buena idea, voy a hacerlo ahora mismo”, y se fue al segundo piso. Con caligrafía nerviosa empezó a escribir en un cuaderno el libro que publicaría meses después: “Van Gogh: el suicidado de la sociedad”.

El genio perturbado de Van Gogh. El notable y extravagante poeta francés
Antonin Artaud encontró una inquietante afinidad en la obra del pintor holandés


ENSAYO DE LOCURA
El ensayo de Artaud es una prueba de que, en algunos hombres, la genialidad puede hacer brotar la locura.

“Puede hablarse de la buena salud mental de Van Gogh —escribió—, que en toda su vida solo se hizo asar una mano y, fuera de esto, no pasó de cortarse la oreja izquierda en una ocasión, en un mundo en que diariamente se come vagina asada con salsa verde o sexo de recién nacido flagelado y enfurecido”. Era la visión enajenada de la obra de un pintor igualmente alucinado. Al año siguiente, la obra obtuvo el premio Sainte-Beuve y aún hoy sigue causando asombro.

GENIO Y FIGURA
Para Philippe Brenot, psiquiatra y antropólogo, existe una incuestionable asociación entre genialidad y locura, lo que hace que “los creadores de universos raramente sean seres linfáticos, conformistas y bienpensantes”. Brenot ha estudiado concienzudamente el tema en su libro; “El genio y la locura” (Punto de lectura, 2000). Allí reseña, por ejemplo, que el novelista y ensayista francés André Maurois (1885-1967) había dicho refiriéndose a sus colegas que: “todos serían unos neuróticos si no fueran novelistas [...]. La neurosis hace al artista, y el arte cura la neurosis”.

ENFERMOS DE ARTE
Brenot asegura que la poesía y la literatura se encuentran a escasa distancia de los trastornos mentales, donde la depresión es uno de sus mecanismos, pero que en la música y la pintura los trastornos son menos frecuentes. Tales asociaciones han estado presentes desde la época de Sócrates, quien pensaba que la verdadera musa de los poetas y filósofos eran sus “demonios” interiores. Pero mientras para unos esto es símbolo de creatividad, para el psiquiatra puede constituir la muestra de una alucinación auditiva.

PASMOSAS ALUCINACIONES
En la Edad Media la locura era un cajón que albergaba a auténticos alienados y a delincuentes, alcohólicos, toxicómanos, vagabundos y aun idiotas o necios. Brenot se pregunta en qué medida los iluminados o visionarios son locos o profetas. “¿No será el profeta un loco que ha triunfado?”, se interroga. La relación entre genio y locura es algo que también asentó Aristóteles, quien señaló que todos los hombres excepcionales en filosofía, ciencias del Estado y poesía eran “manifiestamente melancólicos” y que algunos, incluso, padecían de males cuyo origen era “la bilis negra”, es decir la locura.

EL DELIRIO DE LOS GRANDES
Estas ideas fueron sostenidas por enciclopedistas del siglo XVIII como Diderot o médicos como el holandés Boerhaave (1668-1738) quien en 1750, muy suelto de huesos, afirmaba: “siempre hay cierto delirio en los grandes espíritus”. Pero la proximidad de fronteras entre genio y locura se debería a que los grandes creadores son insumisos. Brenot afirma que “el creador es un ser profundamente asocial, al margen de las convenciones, lo que hará que a menudo se le considere un loco”. La reclusión, la fobia a las multitudes, es vista como signo de demencia; no otra cosa le ha pasado a misóginos empedernidos, como al pianista canadiense Glenn Gould, que a los 32 años abandonó su exitosa carrera de concertista para recluirse y dedicarse a la composición, o al inasible J. D. Salinger, autor de la novela de culto “El guardián en el centeno”, de quien ni sus biógrafos saben nada sobre él.

LA FALSA ECUANIMIDAD
Los filósofos, seres tenidos como ecuánimes, no siempre han hecho honor a tal título. Así lo ha recopilado Simon Critchley en “El libro de los filósofos muertos” (Taurus, 2008). El griego Empédocles se lanzó al volcán Etna con la esperanza de convertirse en un dios. El romano Lucrecio se suicidó tras volverse loco por beber un filtro de amor. El inglés Jeremy Bentham se hizo disecar y su cadáver está sentado, en una urna a la entrada del University College de Londres. Nietzsche descendió gradualmente a la demencia tras contraer la sífilis, cuando estudiante, en un burdel de Colonia. El británico Freddie Ayer, tras atragantarse con un trozo de salmón, aseguró, habiendo entrado a un trance de muerte, haber visto a los amos del universo.

1. Diógenes "El Cínico". El filósofo que hizo de la pobreza y
el vagabundeo una virtud, según pintura de J. W. Waterhouse

2. Brenot y otros. El psiquiatra francés Philippe Brenot es uno
de los mayores estudiosos del tema, tal como lo demuestra
su libro "El genio y la locura". El historiador Simon Critchley
realizó un apasionante estudio de las excentricidades de
los filósofos griegos en "El libro de los filósofos muertos"



PENSADORES DE OCCIDENTE
Occidente ha resaltado las reflexiones de muchos de estos grandes pensadores sin reparar (o desentendiéndose) de ciertos episodios de sus vidas. Diógenes vivía en un tonel, en verano caminaba sin sandalias sobre la arena caliente y en invierno se abrazaba a estatuas cubiertas de nieve. Hiparquia, una de las primeras filósofas mujeres de la antigüedad, gustaba hacer el amor en público. Durante un banquete, Anaxarco, seguidor de Demócrito, insultó a Nicocreonte, tirano de Chipre. Fue detenido ordenándose su muerte con mazos de hierro pero el autócrata quiso cortarle la lengua; Anaxarco prefirió arrancársela a mordiscos escupiéndosela al déspota. ¿Alguien podrá pensar que estos son actos de cordura?

LA DELGADA LÍNEA
En los creadores, la línea entre cordura e insensatez es muy fina. Hay una larga lista de escritores tenidos como dementes: Hölderlin, Virginia Woolf, Silvia Plath, Artaud, Verlaine, Camille Claudel, Alejandra Pizarnik o Robert Walser (este último se encerró voluntariamente en un manicomio alemán y allí escribió una de sus grandes obras, “Microgramas”, en pequeños papeles y con letra minúscula, donde se puede observar los destellos de la sinrazón, al fin y al cabo sublime). Lo mismo puede decirse de la obra de Salvador Dalí, del propio Van Gogh o de personalidades obsesivas como el compositor Erik Satie, o excéntricos excelsos como Byron, Miguel Ángel, Voltaire o Rousseau.